Un pedacito de Neruda en la Chascona

La Chascona es un museo y la sede de la Fundación Pablo Neruda, fue declarada monumento nacional en 1990. 

Marcelo Campos

Actualizado: 2018-05-01

Cuando Pablo Neruda y Matilde Urrutia, su amor secreto en ese momento, caminaban por el Barrio Bellavista encontraron un terreno en venta en las faldas del cerro San Cristóbal (Santiago de Chile), muy cerca había una acequia y ambos quedaron encantados por el ruido que generaban las aguas que corrían por ese lugar. Entonces el poeta decide comprar la parcela y comenzar a construir una casa, que serviría de nido de amor para ambos. 

Es así que en 1953 con la ayuda del arquitecto catalán Germán Rodríguez Arias se construye la que denominaron “La Chascona” que en la jerga chilena significa enredado, en honor a la abundante cabellera roja de Matilde. Inicialmente se construyó un dormitorio y un living, pero con el paso de los años se fueron construyendo más espacios en la vivienda, como ser una cocina, comedor, bar, biblioteca y su bello jardín. Ya en 1955 Neruda se separa de Delia del Carril y se traslada definitivamente a la Chascona hasta el día de su muerte, unos días después del golpe de Pinochet en 1973. 

Matilde continúo viviendo en la Chascona pasando por muchas adversidades por mantener el legado de Neruda, que el gobierno militar quería hacer desaparecer. Hasta que la mujer fallece en 1985. 

Ahora la Chascona es un museo destinado a revivir la vida del afamado poeta, además de albergar a la Fundación Pablo Neruda. El lugar es abierto al público y se puede encontrar colecciones del poeta, desde libros hasta botellas de todas partes del mundo que eran de su propiedad, pero sobretodo la sensación de poder presenciar un pedazo de la vida íntima de Neruda. También se realizan actividades culturales y cuenta con una pinacoteca con obras de diversos artistas chilenos y extranjeros. 

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