Sorpréndete con Ollantaytambo

Es uno de los complejos arqueológicos más grandes y sorprendentes de Perú. Cuenta con enormes bloques de piedra que pesan toneladas, sus grandes terrazas agrícolas crean microclimas para el cultivo de alimentos y el pueblo conserva su estilo colonial.

Uno de los lugares más espectaculares de mundo incaico, además de Machu Picchu, es Ollantaytambo, un sitio arqueológico que deja asombrados a propios y extraños, por su extraordinaria planificación urbana, sus callejuelas empedradas, sus terrazas agrícolas y las ruinas esparcidas por toda la zona, destacando entre ellos los enormes bloques de granito con líneas perfectamente rectas, que cuesta creer que fueran tallados con simples herramientas de la época.

Este complejo, ubicado a 2.792 ms.n.m en el Valle Sagrado de los incas, está a unos 60 km de Cusco, cuenta con un clima seco de abril a diciembre y lluvioso de enero a marzo. Las calles estrechas conforman 15 manzanas de casas ubicadas al norte del pueblo, que constituyen su legado histórico. Algunas de estas viviendas de arquitectura colonial están construidas sobre muros incaicos pulidos. Asimismo, el Templo del Sol es una de las edificaciones más asombrosas, ya que tiene seis monolitos o bloques de piedra de decenas de toneladas.

De igual forma las terrazas agrícolas son una de las mejores muestras de la ingeniería agrícola realizada por los incas, toda vez que poseen 700 metros de largo, 50 metros de
ancho y 15 metros de profundidad, lo que la asemeja a gigantescas escaleras. Todo está construido en relación a la posición del sol y el entorno natural. Estos andenes crean microclimas que permiten el cultivo de muchos productos.

En cuanto a su historia, se dice que el emperador Pachacutec conquistó Ollantaytambo, para incorporarlo al imperio. Es así que se alzaron espléndidos edificios, para la nobleza. Durante la conquista española, la ciudad funcionó como capital de la resistencia de Manco Inca Yupanqui. Sin embargo, luego tuvo que abandonar el lugar, por lo que la ciudad quedó al mando de Hernando Pizarro.

Por otra parte, si los turistas tienen la oportunidad de visitar más lugares del valle, también pueden parar en otros puntos como: Chinchero, un pueblo que conserva su estilo
colonial, con calles empedradas, una peculiar plaza, una iglesia que tiene separado la torre del campanario y en su interior cuenta con cuadros de santos de origen español. El lugar más emblemático de Chinchero es el palacio de Tupac Yupanqui.

También está Moray. Se trata de un valle hondo, donde se encuentra una sucesión de círculos continuos escavados en la tierra y separados por profundos escalones. En estos hoyos apenas corre el viento, se nutre de agua subterránea y jamás se inunda. Otra parada son las Salinas de Maras compuesta por más de 3.000 celdas de sal, cada una de ellas explotadas por una familia. Por último, se encuentran las comunidades textiles que son administradas por lugareños con el fin de mostrar sus coloridas vestimentas tradicionales hechas a mano.

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