La tierra de las caseritas

LA CASA DE LAS FLORES

Los mercados son una parte importante y muy pintoresca en la cultura andina. En los imperios anteriores a la colonia (e incluso después) los tambos y puntos de intercambio fueron parte esencial de la interacción entre pueblos. 

Hoy en día, en las ciudades de La Paz y El Alto, la importancia, costumbres y tradiciones de estos lugares se mantiene y son una forma interesante de conocer la cultura local. Uno de los mercados más tradicionales de La Paz es el Mercado de Flores. 

La organización de lustrabotas Hormigón Armado, realiza un tour no tradicional por la ciudad e incluyen un recorrido por los secretos de este mercado. No es un punto de mucho turismo, así que hay que tener tacto y respeto si se quiere sacar fotografías. 

Lo más interesante es pasear entre los cerros de flores que llegan de todo Bolivia y apreciar el trabajo artesanal que se realiza allí para hacer sofisticados arreglos florales. Además, como queda frente al Cementerio General, su visita se complementa con una caminata por este histórico mausoleo y con un heladito de canela en la Plaza de los Helados. 

COMERCIO SURREALISTA

A 4.000 metros de altura, se realiza la Feria 16 de Julio, conocida como la Feria de El Alto. Según algunos estudios, esta es la feria callejera más grande del mundo. Cada jueves y domingo, alrededor de 400 calles son ocupadas por puestos que venden desde cucharas antiguas y pilas usadas hasta camiones, llamas y sistemas de robótica. 

“Puedes hacerte una casa completa y amoblada desde cero con todo lo que hay aquí”, dice sonriendo un hombre mientras llena un taxi con todo lo necesario para remodelar su baño. El desorden, las lonas naranjas y azules y la inimaginable variedad de productos hacen de este lugar uno de los epicentros del realismo andino. Todo con una vista de la ciudad de La Paz que un hotel cinco estrellas envidiaría. 

El teleférico rojo tiene una parada muy cerca por lo que es cada vez más común ver turistas en la feria. 

ENTRE BRUJAS Y TURISTAS

La calle Sagárnaga es uno de los puntos turísticos más conocidos de La Paz. Allí se encuentra la mayor concentración de comercios relativos a las artesanías (tejidos, vestimenta y recuerdos tradicionales de la ciudad). Subiendo algunas cuadras, alejándose del céntrico Prado, se encuentra el Mercado de las Brujas, un lugar que, aunque también es muy concurrido por los visitantes, guarda su mística y en el cual se puede aprender mucho de la cultura tradicional andina. 

Si bien cada vez hay más puestos con souvenirs que hacen referencia a las tradiciones de la koa o la ch’alla (ceremonias ancestrales de ímpetu espiritual), todavía se encuentran verdaderos yatiris aimaras con todo lo necesario para preparar poderosas mesas que, para quienes creen, pueden atraer lo que se desee. Fetos de llama y cáctus San Pedro, son algunas de las excentricidades que se pueden conseguir en el lugar. Según los asiduos al lugar, mientras más se sube la calle, más poderosas son las brujas.     

 

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