El azul cobalto de su plumaje y su gran tamaño la convierten en una de las aves más bellas del Pantanal.

En el Pantanal, el humedal de agua dulce más grande del mundo que comparten Brasil, Bolivia y Paraguay habita la paraba Jacinta o paraba Azul Anodorhynchus hyacinthinus, la especie de guacamayo más grande que existe. Su tamaño (90 cm desde la cabeza hasta la cola), más el intenso azul cobalto de sus plumas, combinado con el amarillo que rodea su poderoso pico de color negro, el más fuerte entre estas aves, la convierte en una de las especies más atractivas de la familia de los loros.

Como muchas especies hermosas, en la década de los 80 y 90 su población fue drásticamente disminuida por los traficantes de fauna silvestre. Hoy esta paraba se encuentra en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), bajo la categoría Vulnerable (VU).

En Bolivia puede ser observada en el Área Protegida y Área de Manejo Integrado San Matías (Santa Cruz – Bolivia), donde es protegida con el apoyo del Proyecto Paraba Azul – Hyacinth Macaw Project, el cual tiene como objetivo principal la conservación de esta emblemática especie y su hábitat.

La paraba azul cumple un rol fundamental como especie dispersora de semillas. El reto es cuidar su hábitat para que la población de esta especie siga en aumento.

La buena noticia es que después de años de trabajo entre el mencionado proyecto, el Área Protegida y las poblaciones de esta zona del país, esta especie se está recuperando y se la puede ver en lugares donde ya no existía. La gente se ha dado cuenta que tiene más valor en su hábitat que fuera de él. En 2018, una de las comunidades cercanas al área protegida, recibió a los primeros turistas para hacer avistamiento de aves, así se abre un nuevo capítulo que permite el bienestar del ave, pero también de las poblaciones locales.

Nota.- Erika Bayá | editor@lolagroup.com.bo

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