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Los morros de Río de Janeiro y la silueta que le da su costa, hacen de esta ciudad una de las más hermosas del mundo. Tienes maravillosas vistas desde distintos sitios. Te recomendamos algunos imperdibles.

Morro Dois Irmaos: si lo que buscas es un sendero para caminar entre naturaleza y vistas asombrosas, este es tu paseo. La caminata empieza en la cima de la favela Vidigal, lugar al que puedes llegar en bus o taxi. Desde allí son 1,6 kilómetros de subidas de dificultad intermedia. La caminata a la punta puede tardar 40 minutos o dos horas, depende cuánto te asombren las vistas y te quieras quedar a sacar fotos.

Ya en la cima, una de las vistas más maravillosas de Río te espera: las playas de Ipanema y Leblon en toda su extensión. También verás la monumental Piedra de Gadea y la playa de San Conrado. Al otro lado, el infinito azul del Atlántico que se pierde en el horizonte, lleno de destellos del siempre presente sol carioca.

Mirante Dona Marta: Para muchos el mejor mirador de Río de Janeiro. Desde allí verás a quienes pagaron para ir al Pan de Azucar, y este es gratis. Este punto está al lado de la favela Dona Marta, un barrio pacífico muy recorrido por turistas y visitantes. Si prefieres, puedes llegar al mirador sin pasar por la favela.

Al llegar al mirador la vista te quitará el aliento. El Cristo Redentor a un costado, toda la ciudad a tus pies, las infinitas ondulaciones de morros que se suceden hasta donde la vista se pierde. Además, tiene un buen espacio para sentarse y quedarse admirando todo. Verás a muchos lugareños que no se cansan de admirar su ciudad. Un tip: si puedes ir entre semana, el lugar estará mucho más tranquilo.

Parque da Cidade: Si tienes un día libre en Río, una de las mejores cosas para hacer es ir a conocer a su hermana melliza. Niteroi es una pequeña población justo enfrente de Río. Allí tienes lugares emblemáticos como el Museo Neimayer, el Costao y playas bellísimas (y mucho menos concurridas que las de Río) como Itacoatiara o Praia do Sossego . Pero un lugar que no puedes dejar de conocer es el Parque da Cidade, el mirador más emblemático de Niteroi y quizá la vista más amplia y completa de Río. Al estar al frente, desde este punto pareciera que la ciudad se abre para ser admirada. Todos los íconos cariocas están a la vista y de fondo la maravilla de centenares de archipiélagos de morros selváticos. El atardecer es de otro mundo.

Pedra da Gávea: este es uno de los senderos más difíciles de Río, pero son muchas las razones para hacerlo. Primero, está dentro del Parque Nacional de Tijuca, el bosque urbano más grande del mundo. Pasearlo vale la pena. Al principio hay un camino de piedra muy fácil de recorrer, pero luego, se empieza a subir por mínimos senderos que requieren habilidad y buen estado físico. A cada rato la naturaleza y las vistas te asombrarán con diferentes espectáculos.

En la cima, estarás a más de 8.000 metros sobre la ciudad y verás como el morro donde estás parado termina directamente en el mar. A tus pies, podrás ver toda la extensión de la ciudad y allí se admira la perfecta relación que tiene con su naturaleza y el mar.

Lagoa Rodrigo de Freitas: mucho más que una laguna en mitad de la ciudad: Es ideal para realizar actividades físicas, con sus 7,5 kilómetros de paseo y ciclovía. En los alrededores se puede tener un excelente desayuno o tomar una cerveza, visitar el Jardín Botánico (imperdible) y simplemente caminar en una parte de la ciudad auténtica, sin tantos turistas y con hermosos lugares por descubrir, como los clubes de remo de Botafogo y Flamengo y su centro de pesca. Desde la orilla más alejada a la ciudad, la vista es hermosa, ya sea de día o de noche. Esta es una vista, sin necesidad de subidas, que te hará entender porqué para muchos esta es la ciudad más bella del mundo y quizá empieces a planear cómo quedarte.

 

 

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