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Los vecinos decidieron transformar su barrio en un gran museo, su iniciativa se ha convertido en la mayor expresión de arte callejero en Chile.

Erika Bayá / Internet

Actualizado: 2018-05-30

Como dice el refrán, “no hay mal que por bien no venga”. Los problemas de deterioro y delincuencia en el barrio San Miguel, al sur de Santiago de Chile, movilizó a los vecinos que decidieron transformar su vecindario en una galería de arte, así nació en 2009 el Museo a Cielo Abierto, son siete cuadras donde se puede admirar en los muros laterales de los edificios más de 40 murales gigantes.

Hoy el proyecto Museo a Cielo Abierto en San Miguel se ha convertido en la mayor expresión colectiva de arte callejero en Chile, donde comparten escenario y se entremezclan las técnicas del muralismo y grafiti, con obras desarrolladas por artistas nacionales e internacionales, consagrados y emergentes, quienes aceptaron además que sus creaciones fueran previamente validadas por los vecinos residentes de cada muro, lo que le agrega un plus de participación único y que además permite generar un sentido de pertenencia con el mural y su entorno.

“Estas representaciones artísticas. lejos de ser meros adornos, han logrado transformarse en catalizadores de distintas iniciativas ciudadanas por levantar lo que parecía una población condenada a morir ”, dice Francisca Codoceo en el blog Guía Urbana de Santiago.

Esta gran idea nació a iniciativa de los vecinos David Villarroel y Roberto Hernández, quienes tuvieron un sueño en común: el de cambiar la realidad gris de su población y convertirla con el tiempo en un icono turístico y un ejemplo de reactivación de toda una comunidad a través del arte.

El encargado de llevar adelante esta labor es un maestro en el muralismo chileno; Alejandro “Mono” González quien como director de arte del proyecto ha sido el encargado de mantener cohesionados a los artistas invitados y la coherencia de las obras dentro del Museo.

Sin lugar a dudas este espacio se ha convertido en un ejemplo en Latinoamérica, de que el arte puede transformar los espacios y educar a los ciudadanos.

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