Compartir:

En la actualidad el planeta entero está viviendo un fenómeno que pocas veces se ha dado en esta magnitud, una pandemia ocasionada por el virus COVID-19. Se han estado buscando muchos culpables, desde los organismos que potencialmente podrían haberla originado hasta teorías conspirativas. Y en esa búsqueda los murciélagos han estado injustamente en las noticias como uno de los causantes de la enfermedad, pero ¿cuál es la realidad en torno a los murciélagos? ¿Qué rol tienen en la naturaleza? 

Es importante dejar las cosas en claro respecto a los murciélagos: no son ciegos como se cree, tienen un sofisticado sistema de radar  para desplazarse y encontrar su alimento; tampoco son ratones con alas ni insectos ni aves, son mamíferos voladores que pertenecen a su propio grupo llamado Chiroptera (Mano Alada).  Están más emparentados evolutivamente con los humanos que con los roedores; si bien pueden ocasionalmente portar algunas enfermedades, no todos se enferman de rabia, y las posibilidades de encontrar un murciélago enfermo en estado natural son muy bajas. 

En el mundo existen más de 1.400 especies de murciélagos y en Bolivia se conocen hasta la fecha 138 especies, presentes en casi todos los ecosistemas del país, y con mayor presencia en zonas tropicales. 

La mayoría de los murciélagos se alimenta de insectos y frutas, habiendo aquellos que se alimentan también de néctar, otros omnívoros y algunos pocos, de pequeños vertebrados. Esta impresionante diversidad de tipos de alimentación que presentan los murciélagos tiene consecuencias muy importantes y valiosas para la naturaleza y para el mismo ser humano. Ellos están involucrados en procesos ecológicos muy importantes para el medio ambiente que incluyen la polinización, la dispersión de semillas (más de 800 especies de plantas dependen de estos dos procesos) y el control de poblaciones de insectos (pueden comer entre 600 y 1200 insectos por noche, muchos trasmisores de enfermedades o plagas de cultivos).  En algunos países se sabe que el servicio económico de control de plagas puede alcanzar 4 mil millones de dólares al año. Para la medicina son también importantes, el estudio de enzimas en la saliva de murciélagos vampiros mejora la obtención de remedios para problemas cardiovasculares, y el conocimiento de su biología (alta longevidad y alta tasa de auto reparación celular) podría ayudar a entender mejor nuestras propias enfermedades. 

Varios factores se suman a que las poblaciones de murciélagos se vean fuertemente afectadas y con riesgos muy serios de extinguirse. Entre estos el más importante es la destrucción del hábitat, que afecta a los lugares donde viven y los sitios donde se alimentan; la destrucción de sus guaridas naturales, contaminación, conflictos con murciélagos-humanos, entre otros. La estigmatización de que todos los murciélagos son portadores de enfermedades se está convirtiendo en una amenaza latente y real para ellos. Se sabe ya que la falta de convivencia en armonía con la naturaleza está provocando que surjan nuevas enfermedades, por ello la protección de la misma y todos sus componentes es fundamental, entre las que se encuentran nuestros más valiosos aliados: los murciélagos.

Por: Luis Fernando Aguirre

Coordinador del Programa para la Conservación de los Murciélagos de Bolivia (PCMB) y del Centro de Biodiversidad y Genética de la Universidad Mayor de San Simón 

Compartir:

Deja una respuesta