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Objetos, casas, autos, personas y seres fantasiosos son algunas de las obras que destacan por desafiar la gravedad. 

Marcelo Campos

Actualizado: 2018-04-06

El arte siempre nos sorprende por su excentricidad y es que uno de sus objetivos es sacarnos de nuestra zona de confort para hacernos cuestionar nuestro entorno. En este caso las esculturas son ideales para engañar a nuestra vista, estructuras que parecen flotar en el aire y que nos da la sensación que la gravedad no les afecta en lo mínimo se alzan por distintas ciudades del mundo.

Entre las obras que te mostramos, están las de Robin Wigth, un experimentado artista del Reino Unido, que crea esculturas de hadas a partir de alambres de acero inoxidable. Cada una tiene una dinámica en movimiento, como si pudieran saltar y salir corriendo.

Asimismo, el escultor italiano Lorenzo Quinn tiene una serie de esculturas de bronce, acero inoxidable y aluminio a las que titulo “La Fuerza de la Naturaleza”. Estas representan a la madre naturaleza haciendo girar el planeta Tierra con una gran fuerza. Cada detalle de esta obra refleja movimiento de la protagonista.

También está presente, Johnson Tsang, artista de Hong Kong que se especializa en dar vida a esculturas antropomorfas, es decir que usa distintos objetos para insertar partes del cuerpo humano. Para ello usa desde copas, platos y jarrones que parecen caer desde lo más alto. Sin duda su colección es muy inquietante pero digno de admirar.

Esculturas hay para todos los gustos y una más increíble que la otra, por ejemplo el bebé gigante flotando en un parque de Singapur del artista Marc Quinn o la casa encima de una simple escalera creado por el artista conceptual argentino, Leandro Erlich.

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